En el día de ayer, nuestro país recibió dos amenazas importantes, casi de manera simultanea, procedentes de lugares bien distintos. La primera, provenía de los de siempre, de los nacionalistas radicales vascos, que con su habitual retórica belicista y artificial, amenazaban a la ciudadanía española y a los “aparatos represivos de España” (léase Estado de Derecho).